María del Pilar Montes de Oca Sicilia
Son situaciones lingüísticas muy especiales las que se requieren para que se formen los pidgins o códigos mezclados.
Estos siempre son el resultado de dos o más lenguas que entran en contacto en una misma comunidad en un momento clave o determinado.
Se trata de circunstancias especificas de contacto, generalmente de comercio o esclavitud —en las que por lo menos dos grupos se tienen que comunicar entre sí, sin tener una lengua común—, las que originan esta variedad, al principio muy inestable, que no es la lengua nativa de ninguno de los dos grupos de hablantes y que se denomina pidgin.
Cuando la gente no se puede hacer bilingüe —por falta de modelos— y se tiene que comunicar pronto; cuando existe discontinuidad con la lengua que se quiere aprender y cierto desorden social —como el creado por la colonización, la explotación del trabajo en minas o plantaciones y el comercio o el tráfico de mercancías—; cuando hay contacto entre políglotas y desajustes sociales, se crean los pidgins. Por eso, las lenguas base de muchos de ellos son las de los países colonialistas, sobre todo las de aquellos que tenían comercio de esclavos: inglés, francés, holandés, portugués y español.
La palabra pidgin1 Gran parte de esta información fue obtenida de Yolanda Lastra, Sociolingüística para hispanoamericanos, una introducción, México: El Colegio de México, 1992. es de origen oscuro, pero se dice que puede provenir de pidian, un término que se refiere a los indios que habitaban en la frontera entre Brasil y Guyana a principios del siglo xvii; de ahí que la usaran los marineros ingleses y la hayan difundido a las Indias Orientales y China. También se dice que puede ser una variante de la palabra business, pronunciada por hablantes del pidgin anglochino que se desarrolló en Cantón en el siglo xvii.
Por su parte, el término criollo proviene de la palabra portuguesa crioulo, que se refería a un «esclavo nacido y criado en casa de su amo» y luego significó «hijo de padres europeos nacido en la colonia».2 Guido Gómez de Silva, Breve diccionario etimológico de la lengua española, México: Fondo de Cultura Económica, 1988. El término se aplicó a las lenguas que se usaban en el Caribe y en África Occidental y luego a todas las similares.
Los pidgins
Un pidgin surge cuando los hablantes de una comunidad son de distinta procedencia y hablan distintas lenguas; entonces aprenden la lengua dominante, simplificándola. Esto explica que los pidgins se usen como lenguas francas, como en Papúa Nueva Guinea, donde todos hablan tok pisin, pero muy poca gente domina el inglés estándar.
Los pidgins se caracterizan por la simplificación de todo: la fonética, la gramática, etcétera. Generalmente su vocabulario es reducido y la mayoría de las veces pertenece a la lengua de más prestigio o que se considera «socialmente superior», mientras que su fonología —sus sonidos— y su gramática suelen reflejar las características de la lengua considerada «inferior». No presentan alternancias ni complicaciones; por ejemplo, para indicar el plural de niño — en criollo jamaiquino se emplea el pronombre de la tercera persona del plural: boy —«niño»—, boy-dem —«niños»—, de them —«ellos».
La simplificación se presenta a todos los niveles en el vocabulario de la lengua de prestigio; por ejemplo, en los criollos ingleses del Atlántico encontramos términos como:
san —«sol»— de sun
sansan —«arena»— de sand
was —«lavar»— de wash
waswas —«avispa»— de wasp
Y en los criollos ingleses del Pacífico:
pis —«paz»— de peace
pispis —«orinar»— de pee
sip —«barco»— de ship
sipsip —«borrego»— de sheep
Generalmente se usa la forma de la lengua de prestigio con los fonemas característicos de la lengua inferior; por ejemplo, en la lengua wescos de Camerún —que viene de West Coast— aprendiz se dice lanaboj, de learner boy —«niño que aprende»— y estéril se dice draibele, de drybelly —«vientre seco».
Se denomina lengua franca a la que se emplea para la comunicación entre grupos que no tienen una lengua nativa común.
Uno de los pidgins más antiguos fue el que usaron los cruzados y comerciantes durante la Edad Media en el oriente del Mediterráneo; se llamó lengua franca porque los francos o franceses predominaban entre los cruzados. La original era una forma pidgin de la lengua romance que hablaban los cruzados en Marsella y Génova,3 Robert A. Hall Jr., Pidgin and Creole Languages, Ithaca, Nueva York: Cornell University Press, 1966. y hoy se denomina lengua franca a la que se emplea para la comunicación entre grupos que no tienen una lengua nativa común.4 Por ejemplo, los hablantes de zapoteco y mixteco que se encuentran en la ciudad de Oaxaca se comunican en español, el que utilizan como lengua franca.
Los hablantes cometen errores tratando de aprender la lengua de prestigio; por eso, el pidgin tiene características de simplificación y aprendizaje incompleto. Por ejemplo, los nativos de África Occidental, al llegar al Nuevo Mundo, necesitaron comunicarse entre sí y con los europeos; al cambiar su lengua transmitieron elementos de sus lenguas maternas a las que estaban aprendiendo.
Los pidgins pueden durar poco tiempo, mientras las circunstancias los hacen necesarios o, bien, pueden estabilizarse y prolongarse en el tiempo, como el pidgin chino o, más aún, adquirir hablantes nativos, como sucede con el francés criollo de Haití; incluso pueden estandarizarse, como es el caso del indonesio bahasa.
Referencias
↑Gran parte de esta información fue obtenida de Yolanda Lastra, Sociolingüística para hispanoamericanos, una introducción, México: El Colegio de México, 1992.
↑Guido Gómez de Silva, Breve diccionario etimológico de la lengua española, México: Fondo de Cultura Económica, 1988.
↑Robert A. Hall Jr., Pidgin and Creole Languages, Ithaca, Nueva York: Cornell University Press, 1966.
↑Por ejemplo, los hablantes de zapoteco y mixteco que se encuentran en la ciudad de Oaxaca se comunican en español, el que utilizan como lengua franca.